Estoy deprimido, no logro salir de este oscuro y sombrío lugar en el que estoy sometido desde hace días. Muchos factores y atenuantes se han unido para llevarme a este estado, la depresión crece y se agiganta, no logro centrarme en mis objetivos, mi cabeza derrapa a cada instante y el hoyo se vuelve cada vez más negro.

No sé si estaré preparado para este hastió, la vida me devora y las previsiones del destino son crueles. Arranco los días con entusiasmo, la esperanza de reencontrarme conmigo mismo, pero a medida que pasa el día, todo se derrumba, mi fortaleza es frágil y los pensamientos oscuros prevalecen sobre cualquier indicio de pujanza.

Es aterrador, el pecho se desgarra, las sensación de vacío lo atraviesa dejando la nada misma, un ser sin vida a la deriva en este mundo desgastado, cada vez más gris. Frustración es la palabra que me condena, querer y no poder. Cansado de tanto ir, mi cuerpo pasa factura en tanto intento en vano.

No veo ningún rayo de luz cerca, la oscuridad lo abarca todo, es tenebroso y lo peor es que no siento miedo.
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Bloguero a tiempo parcial, las "Notas de Unit" es el lugar donde exploro sensaciones a través de las palabras.

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